Kerias hippies?¿, Pues toma, a ver si tienes los huevos de leertelo Durante el siglo XX muchos fenómenos han caracterizado la sociedad mundial, occidental en concreto, la cual ha sido victima de todo tipo de cambios políticos, sociales, artísticos y filosófico-moralistas a través de las decadas de dicho siglo. De estas decadas, la más importante, la que sufrió mas cantidad de cambios, la que supone un antes y un después en el siglo XX, es la de los 60. En ella se sucedieron continuamente cambios en la política, la música, la juventud, la sociedad, etc... Las ideas liberales en general, procedentes de las filosofías comunistas, socialistas y anarquistas, las revoluciones juveniles y estudiantes en E.E.U.U. y en Francia, la revolución músical de Inglaterra, el nuevo cine de Francia, las aperturas de los regímenes totalitarios en España y la U.R.S.S., la esperanza del final de la Guerra Fría, la llegada a la luna, etc... supuso en definitiva, la esperanza de un mundo mejor, o al menos, en su intento, un giro dentro de la historia del siglo. De todo ello, desde el punto de vista artístico-filosófico, enmarcado en la sociedad occidental y mas concretamente, en la norteamericana, tuvo gran protagonismo el movimiento hippy, el cual fue visto desde todas las perspéctivas y opiniones a través de los medios de comunicación, canalizándose, sobre todo, en las expresiones artísticas de la música y el cine. Por todo ello, vamos a proceder a su estudio desde estos medios, a través de un análisis del fenómeno en cuestión partiendo de su origen, historia y expresiones artísticas en música y teatro, para después, centrarnos en la visión que tuvo de ello el cine como medio de comunicación. El hombre occidental, desde su propia filosofía, se vió durante el siglo XIX como el ser principal del universo, como la perfección en persona, considerando que había llegado al culmen de la política, la filosofía y la historia en sí. Este sentimiento fue debido tanto a la temporada de paz alcanzada tras las revoluciones populares de 1830 y 1848 y las unificaciones de Italia y Alemania, como a los descubrimientos científicos, el triunfo de las democracias, las corrientes románticas y liberales, las nuevas filosofías políticas de Marx y Hengels, la perfección de las artes, etc... además de considerarse insuperables en la pintura, la escultura, la música o la literatura. En conclusión, el hombre occidental del XIX se encontraba en plena satisfacción moral al entender que había dominado su mente y la naturaleza, que había alcanzado la paz enmarcada en un mundo que había construido él mismo y que podía comparase a Dios desde su perfección en raciocinio e inteligencia sobre los instintos, pasiones o temores que dominaban otros pueblos más atrasados. El siglo XX vino a demostrar lo equivocado que se estaba: la crisis de principios de siglo, la pobreza, las corrupciones políticas, el triunfo de los fascismos, las dos guerras mundiales, las sanguinarias revoluciones, las guerras civiles, los suicidíos ante las crisis económicas, la bomba atómica, las masacres del holocausto, el exacerbado racismo y la descontrolada xenofobia describieron una sociedad perdida, oscura, cruel, confusa, propia de un hombre atemorizado de su propia crueldad y poder. Ese hombre, esa generación que se había pérdido en conflictos y corrupciones, había olvidado los principios liberales y pacíficos que se creían haber conquistado en el siglo anterior. Esa generación que dominaba la sociedad tras la Segunda Guerra Mundial, que se encontraba a gusto en esa gris situación, lo que menos deseaba eran cambios, cambios que le sacaran de esa posición que tenía tras los desastres acaecidos y que le cambiara ese mundo construido a su alrededor en la que todo estaba bien como estaba y no había razón para arriesgarse a cambiarlo, para eso, ya estaban las luchas políticas de los pártidos. Así estaban las cosas en la posguerra y en la decada de los cincuenta, que supuso que en los E.E.U.U. gobernaran los repúblicanos desde su conservadurismo, dirigido por Eisenhower, general de la Segunda Guerra Mundial y caracterizado por el senador Mc Carthy y su particular "Caza de brujas" con la que persiguió a todo el que era sospechoso de comunista por sus ideas liberales. Así, escritores, poetas, músicos, actores y directores fueron perseguidos y agobiados, llegando incluso a perder sus carreras por defender sus ideales y obligados a emigrar para proseguir sus obras. Estos artístas que denunciaban la situación, que buscaban cambios y que se enfrentaban al orden impuesto fueron denóminados la "Generación Perdida". Escritores como Henry Miller y Ray Bradbury, poetas como Jack Kerouac y Allen Gisberg, directores como John Huston u Orson Welles o músicos como Woody Guthrie representaron aquella época. Mientras, desde la juventud social aparecieron los "beatnicks", la representación de aquella generación en la propia sociedad. Estos "beatnicks" no aceptaban aquella época, ni su política y dentro de corrientes filosóficas liberales y poéticas viajaban, escribían, cantaban, filosofaban y, en general, se buscaban a sí mismos en máxima libertad. Aquello fue un primer paso al fenómeno hippy. A todo esto hay que unir que a principios de los 50 una generación ligeramente más joven que los "beatnick", crecidos entre la pobreza al nivel y junto a la población negra sintió esas ansias de rebeldía contra aquel conservador mundo de sus padres y buscó su propia identidad en una nueva forma de bailar, de vestir, de sentir, así aparecieron los tupés, las cazadoras de cuero y el rock and roll. En el cine pronto se sintió aquel nuevo fenómeno en películas como "Salvaje" con Marlon Brandon y "Rebeldes sin causa" con James Dean, y a raiz de ellos, la nueva juventud imitó a sus ídolos al son de los compases de aquella nueva música mezcla de los ritmos blancos del country y negros del blues, es decir el rock, donde destacaron Elvis Presley, Eddy Cochran, Chuck Berry, etc... convirtiéndose en nuevos ídolos, hasta la llegada de la nueva música inglesa. Y así llegamos a la tumúltosa decada de los 60 donde, tras una decada republicana y conservadora, tradicional y apacible, el sentir de los cambios, el deseo de cambiar, hizo que el pueblo confiara en el joven demócrata Kennedy, al frente de un programa reformador en el que se pretendía acabar con la desigualdad, la discriminación y el convencionalismo; sin embargo, la lentitud legisladora, su obsesión por la política exterior y, por último su asesinato dificultaron el proyecto. La Guerra de Vietnam fue otro duro golpe al recortar los gastos de las reformas, a lo que se unió la revuelta estudiantíl y la de la población negra que habían perdido la esperanza en el pacifismo de Martin Luther King y se radicalizaron junto a Malcom X y los "panteras negras" en el denominado "Black Power". Todo, en sí, era la expresión de un pueblo y más concretamente una juventud, blanca o negra, que quería cambios. Pronto aparecieron grandes revueltas, y se fueron intensificando hasta los asesinatos de los líderes negros King y Malcom, junto a saqueos e incendios que hicieron intervenir al ejército. A ello se unieron nuevas revoluciones estudiantiles influidas por el triunfo de las ideas ultraliberales y comunistas que pusieron la situación mas dificíl, provocando la no presentación de Johnson, sucesor de Kennedy en el pártido demócrata, a las nuevas elecciones sustituyendósele por Robert Kennedy que, tambien fue asesinado, por lo que el pueblo, desconcertado y nuevamente pérdido, volvió a confiar en los republicanos y votaron a Nixon, a finales de los 60, dando por concluida una época de esperanza de cambio, revoluciones y nuevas ideas. Al mismo tiempo en Europa estallaron las revueltas universitarias tanto en Francia como en España, mientras que en la primera se protestó contra las acciones francas en Argelia y contra el gobierno autoritario de De Gaulle en lo que se vino a llamar el "Mayo del 68", en España la juventud se levantaba contra una fosilizada dictadura; sin olvidar que por los mismos meses las revueltas estudiantes checoslovacas se enfrentaban a la invasión comunismo. Todas estas revueltas europeas se exportaron a Sudamérica preparándose para las convulsiones de los setenta. El mundo explotaba deseando cambiar dirigido por una juventud inconformista y politizada. Se creaba un futuro más liberal, o almenos se intentaba. En ese marcó histórico-social, formando parte de ese sentir rebelde, de libertad, de cambio, como conclusión, impulsor y origen de ese sentimiento apareció el fenómeno hippy en las playas de San Francisco en 1966, cuando la rebeldía juveníl, las nuevas músicas, filosofías e ideas liberales, las drogas y el sentimiento de libertad en sí confluyeron en el punto que analizamos. La explosión de las flores. Un movimiento cultural no nace así como así, sino que se va gestando año tras año. De esta manera el hippismo hizo su aparición como estallido durante la gestación del sentimiento de rebeldía de la juventud americana en 1966. Al principio de los 60, la generación nacida en la guerra o la posguerra, encontraron en la música su rebeldía, pero al llegar al 66 estos jovenes habían madurado involucrados en ideas pacifistas, debido a la Guerra de Vietnam, y en la esperanza de un sistema nuevo y de un ser humano nuevo: el Hippy. El hippy era un ser libre que huía de la estructura social impuesta en la que no se sentía a gusto, por lo que se desplazaba, para no sentirse gobernado, a una anarquía pacífica. En un mundo en el que la guerra, el hambre y la corrupción estaban al orden del día, el hippy se autoexilia, en comunicación directa con las culturas orientales de las que obtenían, como base filosófica, la liberacióm del alma, el "Nirvana", y la esperanza de llegar a un mundo perfecto. Sin embargo ante la utopia de este sueño, aparecieron como medio de lograrlo, de llegar a ese mundo: las drogas. Las drogas tendran la función de la evasión, de la liberación del espíritu, de la busqueda de sí mismo, etc..., principios que ya tenían los "beatnicks" y que los hippies continuarán hasta llegar a la degeneración, debida al abuso de la situación. Los primeros que comenzaron a seguir estas premisas se unieron en las playas de San Francisco en 1966. Así jovenes estudiantes y trabajadores pasaban los fines de semana recorriendo las playas, conociéndose, hablando, cantando, creando ideas, naciendo principios, como el del "Flower Power", la flor como símbolo de la paz, las ideas pacifistas, el amor, el sexo, la liberación absoluta en sí. A partir de estos principios se abre una nueva identidad física para completar a la espiritual, así que, junto a la flor en el pelo, aparecieron los colores chillones, los ropajes extraños, orientalizantes, etc... Poco a poco, todo este movimiento se dió a conocer y pronto, las censuras se sucedieron, de sus padres, de los adultos, de una sociedad que no le agradaban los cambios de una juventud que nada quería tener que ver con ellos y buscaban la explicación sobre Dios y el mas allá. Al tiempo que las primeras censuras, aparecieron los primeros poetas surgidos de la "Generación pérdida" y de los "beatnick" como fueron Jack Kerouac, Allen Gisberg y Timothy Leary que catalizaron y escribieron las doctrinas de este nuevo saber. La búsqueda de la felicidad, de sí mismos, de la paz espiritual y del propio Dios en suma, será lo que la sociedad no entienda. Estas experimentaciones filosóficas, reforzadas por las drogas alejará a los jovenes de sus casas, padres, estudios y trabajos. Sin embargo en muchos casos volverán tras haber tenido la valentía de intentar ver un poco más allá y ser un poco más felices en la libertad mas absoluta. El hippy no acepta la sociedad que le a tocado vivir por lo que en la costa Oeste impone el "Flower power", el "Haz el amor y no la guerra", el L.S.D., las drogas, que serán su cancer interno, pero que, en su origen tendrá una gran misión: facilitar esa exploración interna del alma para encontrar la explicación de su propio ser y del universo. Es el movimiento de una nueva cultura, de una nueva era, de la celebración de la llegada de la constelación Aquario, todo cambiaba, los tiempos cambiaban, como anunciaba Bob Dylan, y se intentaba crear un mundo mejor, meta que, si no se consiguió, desde luego sí logró que nada volviera a ser igual. Todo cambió apartir de entonces. A raiz de la juventud, la música cambió, el Beat, el Liverpool Sound, el sónido inglés con los Beatles a la cabeza, fue sustituido o transformado por el San Francisco Sound, ya que, las nuevas ideas habían dado una nueva música, un nuevo sónido, el primer cambio, y con él el mundo entero cambió, o al menos, se intentó. En primer lugar apareció el himno "San Francisco" de John Phillips, cantado por Scott Mc Kenzie, tras el que vendrían "Let´s go to San Francisco" de los Flower Post Men y la explosión de nuevos grupos formados a partir de los principios hippies: Jefferson Airplaine, Buffalo Springfield, Grateful Dead, etc... que se convirtieron en mitos y fueron creando la psicodelia, mezcla de música e imágenes oníricas, provocadas por las drogas. Los éxitos de los Mamas and the Papas, con composiciones de John Phillips y cantadas por Mama Cass Elliott, como "California Dreamin" y "Monday Monday" hicieron que los ojos de todo el mundo se pusieran en California. Las letras se hicieron poesía, las músicas cambiaban, Stephen Stills junto a Neil Young formaron los Buffalo Sprinfield, Jerry Garcia, los Grateful Dead y Al Kooper experimentaban con los Blues Project y las jam sessions, mientras que FranK Zappa revolucionaba por su cuenta, criticándolo todo con cierta acidez para provocar a la sociedad puritana. La música se abrió un nuevo camino con los Beatles y su "Sgto Peppers", Simon y Garfunkel, Cream, con Eric Clapton, Jimy Hendrix, etc... todos influídos por lo que ocurría en San Francisco. Con todo ello, la música evolucionó en los próximos años hasta términos magistrales, haciendo que se denominara a esta época como "La edad dorada" de la música, con la sinfonías de Pink Floyd y Yes, los poemas de Bob Dylan y Joan Baez, los supergrupos como Cream o Blind Faith, los nuevos sonidos de los Doors o las voces de Janis Joplin. La explosión social se hizo músical y ésta, a su vez, se convirtió en el camino de la juventud para cambiar aquella. Sin embargo, junto a las drogas, la adopción de la revolución por las grandes empresas, que dirigieron los destinos de la música y los idólos de esa rebelde sociedad precipitaron sus ideales revolucionarios hacia el fracaso. Mientras, las comunas se extendieron. El nuevo hombre, el hippy, buscó su propia aldea, poblaciones donde nadie mandaba, todos trabajaban al margen de la sociedad, en una magnífica y pacífica anarquia donde el amor libre, la libertad y el pacifismo eran la principales doctrinas, fue, en suma, la conclusión de los ideales surgidos en las playas de California. Sin embargo, en lo utópico de su base descansaba su futuro fracaso. Mientras duró esa esperanza de un mundo mejor, de libertad y música magistral esa juventud fue feliz. En esa magnífica época de pluralismo y libertad junto a las asocianes sociales y a esa creación de comunas, nacieron las asociaciones músicales, los supergrupos, las jam sessions y como conjunción y conclusión de todo ello, los grandes festivales. Los Grandes Festivales. La unión de las cuestiones musicales y sociológicas hicieron posible los grandes festivales. Aquellas comunas eran la respuesta a la evasión, pero la propuesta de convivir varios días en paz y felicidad, rodeados de música con los ídolos del momento era el gran climax de aquella filosofía. La unión de razas y culturas en una gran convivencia mundial donde se daba una figurada paz universal en la que estaba permitido todo en la libertad llevada a sus últimas consecuencias. En cuanto a lo musical las grabaciones de aquellos conciertos supuso la creación de unos discos esenciales para la historia del rock, sirviendo para el estrellato de los desconocidos y la consagración de los mitos. El hecho de verlos todos juntos era un mensaje más de confraternización. La parte negativa tambien existió, basada en las drogas, las peleas, los angeles del infierno, elementos que, los medios de comunicación exageraron para presentar el fenómeno como negativo en general. Como máximo ejemplo se puede señalar Whigt, en 1970, donde los Angeles del Infierno, los Panteras negras y los anarquistas se enfrentaron a la organización e hicieron que miles de personas se introdujeran sin entrada lo que provocó peleas, enfrentamiento con las autoridades, heridas y desmayos. En toda comunidad hay indeseables e incidentes. Los primeros festivales fueron los de Newport, promovidos por los cantantes folk, ya que aquella era la ciudad del folk, donde nombres como Bob Dylan, Joan Baez, Joni Mitchell, Donovan, etc... se sucedieron. En Inglaterra, en el Hyde Park, los conciertos de los Blind Faith, Pink Floyd o los Rolling Stones unieron a miles de personas ante la desconfiada mirada del gobierno, ya que veía en Mike Jagger un fenómeno de masas entre la juventud, que le seguía e imitaban ciegamente en sus acciones y experimentos con las drogas. A finales de 1969 se da en París un nuevo concierto contando con Frank Zappa, Ten Years After, Colisseum, Pink Floyd, etc... con tal éxito que el fenómeno de los macroconciertos se disparó por Amsterdam y Europa en general, hasta que llegó a E.E.U.U., que tras los de Newport, organizarían Woodstoock, Whigt, etc... Durante 1969-70 el mundo se vió envuelto en grandes conciertos. Woodstoock fue un festival de tres días de paz, amor y música en perfecta sintonía, contra la que ni la prensa sensacionalista pudo arremeter, al no existir ni mala organización ni violencias. De aquella experiencia salió una película, que comentaremos en la segunda parte del trabajo y cinco grandes discos que recogían lo mejor del momento con Joan baez, Crosby, Stills, Nash y Young, The Who, Joe Cocker, Santana, Jefferson Airplaine, Jimy Hendrix, etc... Whigt fue aún mas grande, si cabe. En una isla de Inglaterra se convocó un gran concierto de cinco días de duración, donde la Fiery Creations se gastó 250.000 libras esterlinas, levantó un previo hospital, convocó medidas de seguridad y puso pequeños puestos alimenticios. El espíritu era el mismo, paz, amor, música, etc... pero esta vez controlado por las grandes multinacionales, por lo que ese espíritu inicial se iba perdiendo. El problema de la alimentación estuvo mal organizado, el público tuvo hambre y al final del concierto muchos grupos estaban al punto del desmayo. Whigt era una isla paradísiaca en la que se preparó una tierra desierta para el festival y se aseguró las posesiones de sus habitantes. Ante el gran gasto que supuso la preparación del espectáculo el precio de las entradas se disparó, por lo que los Panteras Negras se rebelaron y lideraron a cientos de jovenes para que derribaran las vallas espinosas y se enfrentaran a las medidas de seguridad haciendo perder grandes cantidades a la organización. Aún así el mensaje de paz se mantuvo, pese a que las acciones de panteras y ángeles del infierno intentaran mancharlo. La vuelta a Inglaterra y a los hogares de la juventud fue pacífica y la organización ayudó a los hippies que se quedaron sin dinero, dándoles trabajo recogiendo y limpiando la esplanada del concierto. En el caso músical, en Whigt destacaron Supertramp, Taste, Chicago, Procol Harum, Who, Free, Hendrix, Jethro Tull, Doors, Moody Blues, Kris Kristofferson, etc... De esta manera los grandes festivales contribuyeron a la revolución músical y de la juventud que intentaba cambiar el mundo como el refuerzo del fenómeno musical. El siguiente paso sería llegar hasta la sociedad "respetable" a través del teatro. -"Hair" y sus consecuencias. Las operas-rock fueron otra de las características del fenómeno hippy donde sus autores buscaban canalizar los sentimientos y esperanzas del movimiento. Esta nueva concepción de teatro fue iniciada por los Who y su experimento: "Tommy", primera opera rock, en la que el grupo contaba la experiencia de un joven de esa generación, nacida en posguerra, que sordo mudo y ciego se encuentra pérdido en el mundo que le rodea (Como esa juventud en la que se gestó el movimiento hippy) y trás buscarse a sí mismo y encontrarse, puede oir, hablar, y ver, para expresarse y cantar en busca de la libertad, al igual que sus compañeros de generación, y tras convertirse en un campeón del pinball y llegar a crear una religión, en un nuevo mundo creado bajo su mirada. Aquello fue toda una metáfora de lo que realmente se sentía y se quería en aquella juventud, pero solo fue el origen de ese medio de expresión que fue aquella opera-rock, el nuevo teatro músical, que abrió paso al nuevo fenómeno que representó la obra "Hair" "Hair" fue el gran fenómeno, el fenómeno dentro de fenómeno, fue una explosión de creatividad donde la grandíosidad de la música y el acogimiento de la filosofía hippy atrajo la atención de todo el mundo. En su contexto sociológico-moral se cantaba por la libertad de expresión y se hacía del espectador un actor más. "Hair" representó una revolución para la música, el teatro y el pensamiento de finales de los 60. En su canto por la libertad "Hair" fue pura improvisación y participación del espéctador. Los desnudos y las referencias al espéctador se sucedían en la representación de un grupo de hippies que hablaban sobre sus alegrías, temores y sentimientos en sí. Todos los temas musicales de la obra fueron éxitos mundiales y fueron versioneadas por gran cantidad de nuevos grupos, éstos son los casos de "Aquarius" o "Let sunshine sun". La banda sonora estuvo tres años en lista de éxitos. Por fín las ideas, el sentir de la filosofía hippy, de la libertad buscada por la nueva juventud, era expresada en un espectáculo que salía de su propio mundo, llevando sus principios a una sociedad que no se molestaba en conocerlos. Aquello intentaba ser la implantación de una cultura que se esforzaba en cambiar la sociedad a mejor. "Hair" era el centro de todo aquel universo y la presentación de éste a una escéptica sociedad de acomodados adultos, que, paradojicamente, eran los únicos que podían permitirse la entrada al teatro y, por tanto, no entendían el mensaje. Sin embargo, aún así, supuso la implantación del movimiento. "Hair", se representó en 1967 en el Shakespeare Festival Public Theater dirigido por Gerald Freedman con Gerome Ragni como actor principal. A principios del 68 el Cheetah Club lo contrató para saltar de allí a Broodway con dirección de Tom O´Horgan. En Broodway fue la revolución, la explosión de todo su mensaje. La idea habia pártido de dos actores de segunda fila: Gerome Ragni y James Rado y un compositor llamado Galt Mc Dermont que pusieron letra y música a sus propias experiencias. Ragni y Rado escribieron la letra saliendo de la comunidad hippy y del teatro, ambos consideraban que el teatro debía evolucionar hacia la improvisación sin salirse del marco de la historia contada. Galt, por su parte, era un oscuro músico y compositor que trabajaba como arreglista llegando a ganar un Grammy; cuando Ragni y Rado le enseñaron sus letras él no dudó en ponerles música. En 1969 "Hair" era ya todo un fenómeno, su banda sonora se vendía mundialmente, al igual que sus versiones, la obra se representaban en las principales ciudades del mundo y hasta se hicieron pases a la alta sociedad. El mensaje de la nueva cultura llegaba y se extendía por todo el mundo y todas las capas sociales. "Hair" tuvo sus sucesoras, en las que se explotaba sus ideas básicas. Pero con ello, la filosofía hippy comenzó a venderse, a perder su integridad, a convertirse en un mero producto comercial en manos de las grandes empresas. El primer sucesor fue "DisinHAIRited", compuesta a partir de las sobras de "Hair" pero sin el mismo éxito, ya que se había pérdido el factor sorpresa. "Jesucristo Super Star" fue diferente, fue un éxito y una gran sucesora. En ella las ideas de paz y amor, del "flower power" fueron adaptadas, con fortuna, a la religión cristiana, a la vida de Jesús. La idea partió del letrista Tim Rice y del compositor Andrew Webber Lloyd. Jesucristo era presentado como un hippy más, como un líder de masas, una superestrella, un ídolo de la juventud, y toda su época era transportada a una comunidad hippy de los 60, donde se narraban los hechos biblícos de forma actual y músical. Muchas voces en contra se alzaron al considerar la obra como atea e irrespetuosa, sin embargo la propia Iglesia, tras su estudio, dio, acertadamente, su aprobación. Fue una solución política y diplomática por que aquella obra, junto a su filosofía y su comparación entre el mundo hippy y el cristiano, devolvió a muchos jovenes a la iglesia. Muy al contrario fue "¡Oh Calcuta!", nueva opera-rock que representó la parte negativa del fenómeno y de sus expresiones artísticas que venían siendo "Hair" y "Jesucristo Super Star". En "¡Oh Calcuta!" la busqueda de la libertad fue relacionada con el sexo, las orgías, los desnudos a destiempo, la improvisación por que sí, sin una historia, ni lineal ni coherente. Se buscaban nuevas sensaciones mas allá de la vergüenza o el morbo, burlándose del público, insultándole, etc... Era la antítesis de lo que había sido "Hair". Donde el desnudo era bello y con mensaje en aquella, era obsceno y escándaloso en ésta, por que en "¡Oh Calcuta!" se buscaba eso, la provocación, el escándalo, que por otro lado era lo que gran parte del público buscaba, algo nuevo aunque fuera grotesco y absurdo. Aquello, fue, como ya he dicho, la parte negativa, la perdición del norte, de la ruta a seguir, la confusión de los principios y como consecuencia, el principio del fin. El final de un sueño. Todo el movimiento, la nueva cultura que se había intentado implantar, basada en el amor, la paz, las flores y la música, fracasó desde el momento en que se perdieron estos principios como base del mismo. Todo degeneró, ya no era lo mismo, el desencanto y la impotencia contra la sociedad acabó en el abandono del sueño. La capitalización e industrialización de sus ideas en manos de empresas productoras de espectáculos teatrales o discográficas, dirigiendo la nueva música respecto a sus instintos comerciales, acabó con su frescura y vitalidad de los comienzos enmarcados en ese contexto de improvisación y libertad. El fracaso de las comunas, al estar cimentadas sobre una filosofía de utópica anarquia imposible de llevar a la realidad, al enfrentarse a la obligación de trabajar o de dirigir la comunidad, derivaron en enfrentamientos, hambre y vagabundeo. Las drogas fueron otro elemento clave del deterioro ya que, su abuso provocó repercusiones negativas llegando al miedo y la muerte, como en el caso de los ídolos de la juventud como Jim Morrison, Jimy Hendrix, Janis Joplin, o Brian Jones. El mal entendimiento de las filosofías orientales que llevaron a experimentar con drogas mas fuertes para alcanzar el "nirvana" llevó a investigar en campos más oscuros y peligrosos como el satanismo. Esta nueva fase de esoterismo terminó con la creación de numerosas sectas extrañas que confundían todos los conceptos filosóficos planteados hasta ahora y mal digeridos. Como consecuencia directa de aquello fue el asesinato Sharon Tate, esposa del director de cine Roman Polanski, por Mason y su banda que sedientos de nuevas experiencias la mataron embarazada y escribieron con su sangre, en las paredes de su casa, canciones de los Beatles. Aquello fue un duro golpe para la sociedad bienpensante y para la propia cultura hippy, por que tras ello, los hippies volvieron a ser temidos o repudiados por una sociedad que tambien confundían conceptos. El consumo abusivo de drogas por la juventud y el descubrimiento de sus alabanzas en algunas canciones de grupos músicales hizo que los gobiernos persiguieran sistemáticamente a los ídolos músicales como Beatles y Rolling Stones. La continuidad de la Guerra de Vietnam, sostenida por un gobierno que hacía oídos sordos a las protestas de la juventud hizo que esa gran campaña por la paz se fuera apagando. Muchos de los defensores de la paz terminaron engrosando filas de grupos políticos de extrema izquierda, mientras que otros, por hastío abandonaron la lucha. Por último y a modo de conclusión se puede señalar que la filosofía sobre la paz y el amor universal eran puramente utópicos, ideálizados por una juventud rebelde que una vez maduros y enfrentados a la realidad perdieron su fuerza y con ella la esperanza de toda una generación de crear un mundo mejor.
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